Vikingos

Los Vikingos desaparecidos en Groenlandia

Cerca del año 1000 de nuestra era, una tripulación de vikingos se dirigía hacia el norte bordeando la costa oeste de Groenlandia. En una embarcación de seis remos, abierta, ponían rumbo hacia el fin del mundo. Mal protegidos contra el viento, la lluvia y las glaciales aguas saladas, la travesía debió de resultar un horror. Ahogamientos e hipotermia debieron de sucederse sin tregua.

Los Vikingos desaparecidos en Groenlandia
Garganta medieval de cuero para hombre con grabado vikingo realizado por artesanos nordicos

Arribaron a las playas de la bahía de Disko

Luego de quince días de travesía, tal como se describe en un texto histórico, los vikingos arribaron a las playas de la actual bahía de Disko, un sitio donde acuden las morsas arrastrándose fuera del agua para aparearse y descansar. Estos animales eran presas fáciles cuyos colmillos de marfil reportaban una fortuna en Europa. La extenuante travesía quedaba generosamente recompensada con este botín inesperado.

Desaparecieron  luego de cientos de años

Los Vikingos desaparecidos en Groenlandia
Cabeza de hacha vikinga con lobos grabados de acero



Durante cientos de años, los vikingos, o nórdicos, gobernaron aquellos asentamientos árticos: establecieron dos prósperas colonias que, en su apogeo, llegaron a tener millares de miembros. Pero desaparecieron entre principios y mediados del siglo XV.

Se aferraron al estilo de vida europeo


Su declive se debió a que los colonos se aferraron al estilo de vida europeo. El aprovechamiento de pastizales para las vacas y ovejas no resultaba adecuado en un clima tan frío y con un terreno tan rocoso como el groenlandés. Sin embargo, las pruebas arqueológicas apuntan cada vez más a que las razones del colapso de las colonias vikingas en Groenlandia fueron mucho más complejas.

Cambio su forma de vida

Los vikingos se dedicaban principalmente a la caza y pesca como fuente de alimentación, aunque muchas poblaciones se dedicaban a la agricultura y la ganadería. En Dinamarca era habitual el cultivo de cereales como la cebada, el centeno, la avena y cultivos de huerta como las cebollas, los repollos y las judías. Su llegada a Groenlandia cambio un poco su alimentación y vestimenta, al dedicarse a la caza de las morsas para la venta del codiciado marfil, el cual era muy bien valorado y pagado.

Los trabajos especializados

Sólo en raras ocasiones eran llamados a la granja profesionales que realizaran trabajos especializados como los artesanos de la herrería o aquellos que forjaban las famosas espadas vikingas. Estos operarios dieron origen a una nueva clase social, los artesanos, aunque en principio de poca importancia, pues la mayoría de ellos contemporizaba el ejercicio de su oficio con el cultivo de los campos .

Los Vikingos desaparecidos en Groenlandia
Botas estilo vikingo con cuero repujado

Las esotéricas piedras rúnicas

La excepción fueron los maestros canteros, grabadores de piedras rúnicas, pues hasta los más admirados guerreros si eran hábiles con las herramientas eran requeridos para grabar y erigir las piedras en honor de los caídos allá donde se les solicitaba. El más conocido fue Ulf de Borresta que no fue solo un maestro cantero del siglo XI en Uppland, Suecia, también un próspero vikingo que regresó en tres ocasiones de las incursiones a Inglaterra con grandes beneficios en el tributo denominado danegeld.

Los artesanos y forjadores vikingos

Los Vikingos desaparecidos en Groenlandia
Pulsera de cuero calado

Entre este conjunto de artesanos destacó pronto el de los forjadores, grupo cerrado de gran especialización, reputado como profundo conocedor de su oficio. La literatura medieval escandinava cita a Wieland, el herrero, aquel quien «fabrica anillos de oro y espadas de hierro», trabajaba el oro y la plata con la misma facilidad que damasquinaba las hojas. Smidhr era el apelativo para los herreros comunes, gullsmidhr si trabajaba el oro y el iarnsmidhr si era forjador.

Los Vikingos desaparecidos en Groenlandia
Los Vikingos desaparecidos en Groenlandia 1

Debieron adaptarse  al clima y al medio ambiente

 Por una parte, sí se desprendieron de las tradiciones europeas para adaptarse a las especiales dificultades de Groenlandia. La caza de morsas, el cambio de su vestuario cotidiano, la alimentación. Mantuvieron sus armas y aparte de su estilo de vida Esta adaptación les permitió perseverar ante el cambio climático que hizo menos habitable un medio ya de por sí hostil.

Sanguinarios exilados


Los vikingos quizá no se habrían asentado nunca en Groenlandia si no hubiera sido por una sucesión de asesinatos cometidos por el famoso y temido Erik el Rojo, cuyas hazañas se relatan en las sagas islandesas. Erik y su padre, antes de que, según cuentan las sagas, los exiliasen a Islandia por su implicación en algunas muertes, eran en Noruega unos pequeños terratenientes. También fue famosa la espada de Leif Erikson, que ha día de hoy se sigue recordando en un museo bastante famoso.

Erik el Rojo descubrió Groenlandia

 Como Erik no era de los que aprenden la lección a la primera, fue exiliado de nuevo unos años después tras matar a varias personas durante unas disputas con dos vecinos. Pero esta vez no había otras tierras adonde trasladarse. Así que Erik zarpó hacia el oeste sin saber muy bien lo que iba a encontrar al otro lado del mar, y descubrió la masa de tierra que vino a denominarse Groenlandia. Finalizado su exilio en el año 985, regresó a Islandia, reunió a un grupo de colonos, cargaron sus pertenencias en 25 embarcaciones conocidas como drakkars, o «naves largas», y partieron hacia las hostiles costas.

Entradas Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *